
Los dientes son una parte del organismo del animal que delata su estado sanitario. En los gatos jóvenes consta de 26 piezas mientras que en los adultos de 30. Y con todas ellas debe comer el resto de su vida.
Sin embargo, es desgraciadamente frecuente ver a gatos adultos con pérdidas de piezas dentales. En muchos de los casos, esas pérdidas son debidas a una mala alimentación e higiene.
Los restos de alimentos se van depositando en la superficie del diente, y con ellos se acumulan bacterias que empiezan a hacer del esmalte su hábitat natural. El calcio salival se acumula también en esta placa que se va formando y acaba calcificándola, ocasionando el antiestético e insano sarro, que terminará produciendo una enfermedad periodontal y la pérdida de piezas dentales, además de procesos más graves en otras partes del organismo, ya que las bacterias pueden pasar al torrente circulatorio y ocasionar infecciones graves en otros órganos vitales.
Ante todo esto, el mejor método de mantener unos dientes sanos se basa en una buena alimentación (algunos alimentos, gracias a su textura y composición puede conseguir un efecto mecánico de limpieza debido al rozamiento del diente con éste) y una visita anual al veterinario.